viernes, 22 de junio de 2012
Drácula y Vlad Tepes
"There are mysteries which men can only guess at,which age by age they may solve only in part."
Busca internarnos en ese ambiente de tragedia y de locura del cual no podemos escapar; quedando atrapados ante el drama que encierra cada situación. Es nuestra guía en un mundo desesperante, donde la lucha del hombre contra sí mismo y contra la naturaleza se torna una pesadilla hostil, inaccesible, pero a la vez fascinante y conmovedora. Eso es lo que hace Bram Stoker en Drácula.
La semilla de éste ser nocturno la encontramos en Vlad Drăculea, mejor conocido como Vlad Tepes, príncipe de Valaquia. Él hizo empalar a la mayoría de los sajones de una ciudad transilvana que se había alzado en su contra. A continuación organizó un festín. En el centro de este bosque de empalados aullantes, frente a la tarima donde un verdugo descuartizaba lentamente a los cabecillas de la sublevación y sus familias. La peculiar celebración duró hasta muy entrada la noche. Para iluminarse, Vlad y su ejército prendieron fuego a la ciudad ante los ojos de sus agonizantes ciudadanos. Dracula sirve para entender un aspecto importante del siglo XIX, el vampiro es el conocimiento de la mente humana los temores encarnados, miedos e inseguridades, pues no se atreve a sacarlos de otra forma.
No necesitamos pruebas, ¡No pedimos a nadie que nos crea! Este niño sabrá algún día lo valerosa y galante que fue su madre. Ya conoce su dulzura y sus cariñosos cuidados; más tarde comprenderá que unos hombres la amaron tanto, que se atrevieron a todo por ella.
Jonathan Harker
Recrear al mito parece cosa sencilla, mezclarlo con los miedos de la época nos da como resultado al vampiro como monstruo, como enfermo, como figura literaria. La estructura de la novela nos acerca a poco a poco a los personajes, sabemos que se dice de él, nunca lo vemos. Juga con nuestra mente y siguiendo la tradición sólo accede si es invitado. Como un parasito recurre a una interacción biológica entre dos organismos. En la cual uno de ellos consigue la mayor parte del beneficio de una relación estrecha con otro. Entonces comprenderemos que en este relato se establece una relación simbiótica y parasitaria a la vez. Un proceso por el cual se amplía su capacidad de supervivencia utilizando a otros para que cubran sus necesidades básicas y vitales, que no tienen porque referirse necesariamente a cuestiones nutricionales. Las especies explotadas no obtienen un beneficio por los servicios prestados, y se ven perjudicadas por la relación, viendo menoscabada su viabilidad.
La época victoriana tenía sed de vigor, de corrección, de dignidad y aspiraba a la estabilidad moral humana de manera que el romanticismo, los sentimientos, las emociones, es decir, las aventuras, no provocaban sino desconfianza y desprecio. El buen burgués soñaba con el orden absoluto, con una sociedad donde las emociones y los sentimientos debían ocultarse.
Para la ciencia médica del siglo XIX, la causa sociológica, es decir, la ideología sintetizada en una serie de hábitos, costumbres, comportamientos individuales y sociales, resulta invisible. Más aún, si se considera que los mismos médicos practican los principios que forman parte de su vida diaria. Los esposos, como pilares del funcionamiento de la sociedad en que viven, no tan fácilmente pueden detectar en ellos el origen inmediato de la enfermedad. O, si se quiere, la comodidad que ofrecen estas costumbres al facilitar y garantizar la interacción entre los miembros de una sociedad y su subsistencia raras veces se pone en duda. El entorno social con sus reglas, principios e instituciones acolchona, adormece o sirve de silenciador para todo tipo de rebeldía: los obreros en las fábricas, la mujer en el hogar, para mencionar sólo algunos casos.
Editorial Cátedra describe a Drácula como un clásico porque cuenta algo que puede suceder dondequiera que haya seres humanos: el miedo a la muerte y a los muertos, el sueño de la inmortalidad, la dialéctica psicológica y sexual de nuestro interior entre el dominio y sentimiento, entre el deseo de herir a los que amamos y ser heridos por ellos.
We are in Transylvania,
and Transylvania is not England.
Our ways are not your ways, and there
shall be to you many strange things…
miércoles, 29 de junio de 2011
Tiempo
Recorrí el lugar, escuché una fuente, olor de infancia reflejada.
Días de escuela cobran facturas que no serán reembolsadas, hospitales exigen intereses.
Los árboles siguen allí.
El padre grita…
Sangre,
vidrios,
piel,
Me detengo. Ha perdido mientras cocinaba papas con los sueños de su hija, llora. Visito el lugar. Tiemblo. Ella juega con las nubes mientras su calor impregna los ojos del abuelo.
piel,
vidrios,
Sangre,
La madre llora…
Dietas repartidas cada mañana a la misma hora. Monitores luchando con el frío esperan dosis que han de tranquilizarnos. Las horas pasan, convierten y mueren.
Busco sonidos para construir poesía.
Días de escuela cobran facturas que no serán reembolsadas, hospitales exigen intereses.
Los árboles siguen allí.
El padre grita…
Sangre,
vidrios,
piel,
Me detengo. Ha perdido mientras cocinaba papas con los sueños de su hija, llora. Visito el lugar. Tiemblo. Ella juega con las nubes mientras su calor impregna los ojos del abuelo.
piel,
vidrios,
Sangre,
La madre llora…
Dietas repartidas cada mañana a la misma hora. Monitores luchando con el frío esperan dosis que han de tranquilizarnos. Las horas pasan, convierten y mueren.
Busco sonidos para construir poesía.
lunes, 23 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Les Phares (Charles Baudelaire)
Rubens, fleuve d'oubli, jardin de la paresse,
Oreiller de chair fraîche où l'on ne peut aimer,
Mais où la vie afflue et s'agite sans cesse,
Comme l'air dans le ciel et la mer dans la mer;
Léonard de Vinci, miroir profond et sombre,
Où des anges charmants, avec un doux souris
Tout chargé de mystère, apparaissent à l'ombre
Des glaciers et des pins qui ferment leur pays;
Rembrandt, triste hôpital tout rempli de murmures,
Et d'un grand crucifix décoré seulement,
Où la prière en pleurs s'exhale des ordures,
Et d'un rayon d'hiver traversé brusquement;
Michel-Ange, lieu vague où l'on voit des Hercules
Se mêler à des Christs, et se lever tout droits
Des fantômes puissants qui dans les crépuscules
Déchirent leur suaire en étirant leurs doigts;
Colères de boxeur, impudences de faune,
Toi qui sus ramasser la beauté des goujats,
Grand cœur gonflé d'orgueil, homme débile et jaune,
Puget, mélancolique empereur des forçats;
Watteau, ce carnaval où bien des cœurs illustres,
Comme des papillons, errent en flamboyant,
Décors frais et légers éclairés par des lustres
Qui versent la folie à ce bal tournoyant;
Goya, cauchemar plein de choses inconnues,
De fœtus qu'on fait cuire au milieu des sabbats,
De vieilles au miroir et d'enfants toutes nues,
Pour tenter les démons ajustant bien leurs bas;
Delacroix, lac de sang hanté des mauvais anges,
Ombragé par un bois de sapins toujours vert,
Où, sous un ciel chagrin, des fanfares étranges
Passent, comme un soupir étouffé de Weber;
Ces malédictions, ces blasphèmes, ces plaintes,
Ces extases, ces cris, ces pleurs, ces Te Deum,
Sont un écho redit par mille labyrinthes;
C'est pour les coeurs mortels un divin opium!
C'est un cri répété par mille sentinelles,
Un ordre renvoyé par mille porte-voix;
C'est un phare allumé sur mille citadelles,
Un appel de chasseurs perdus dans les grands bois!
Car c'est vraiment, Seigneur, le meilleur témoignage
Que nous puissions donner de notre dignité
Que cet ardent sanglot qui roule d'âge en âge
Et vient mourir au bord de votre éternité!
Oreiller de chair fraîche où l'on ne peut aimer,
Mais où la vie afflue et s'agite sans cesse,
Comme l'air dans le ciel et la mer dans la mer;
Léonard de Vinci, miroir profond et sombre,
Où des anges charmants, avec un doux souris
Tout chargé de mystère, apparaissent à l'ombre
Des glaciers et des pins qui ferment leur pays;
Rembrandt, triste hôpital tout rempli de murmures,
Et d'un grand crucifix décoré seulement,
Où la prière en pleurs s'exhale des ordures,
Et d'un rayon d'hiver traversé brusquement;
Michel-Ange, lieu vague où l'on voit des Hercules
Se mêler à des Christs, et se lever tout droits
Des fantômes puissants qui dans les crépuscules
Déchirent leur suaire en étirant leurs doigts;
Colères de boxeur, impudences de faune,
Toi qui sus ramasser la beauté des goujats,
Grand cœur gonflé d'orgueil, homme débile et jaune,
Puget, mélancolique empereur des forçats;
Watteau, ce carnaval où bien des cœurs illustres,
Comme des papillons, errent en flamboyant,
Décors frais et légers éclairés par des lustres
Qui versent la folie à ce bal tournoyant;
Goya, cauchemar plein de choses inconnues,
De fœtus qu'on fait cuire au milieu des sabbats,
De vieilles au miroir et d'enfants toutes nues,
Pour tenter les démons ajustant bien leurs bas;
Delacroix, lac de sang hanté des mauvais anges,
Ombragé par un bois de sapins toujours vert,
Où, sous un ciel chagrin, des fanfares étranges
Passent, comme un soupir étouffé de Weber;
Ces malédictions, ces blasphèmes, ces plaintes,
Ces extases, ces cris, ces pleurs, ces Te Deum,
Sont un écho redit par mille labyrinthes;
C'est pour les coeurs mortels un divin opium!
C'est un cri répété par mille sentinelles,
Un ordre renvoyé par mille porte-voix;
C'est un phare allumé sur mille citadelles,
Un appel de chasseurs perdus dans les grands bois!
Car c'est vraiment, Seigneur, le meilleur témoignage
Que nous puissions donner de notre dignité
Que cet ardent sanglot qui roule d'âge en âge
Et vient mourir au bord de votre éternité!
jueves, 17 de junio de 2010
Le vampire (Charles Baudelaire)
Toi qui, comme un coup de couteau,
Dans mon coeur plaintif es entrée;
Toi qui, forte comme un troupeau
De démons, vins, folle et parée,
De mon esprit humilié
Faire ton lit et ton domaine;
— Infâme à qui je suis lié
Comme le forçat à la chaîne,
Comme au jeu le joueur têtu,
Comme à la bouteille l'ivrogne,
Comme aux vermines la charogne
— Maudite, maudite sois-tu!
J'ai prié le glaive rapide
De conquérir ma liberté,
Et j'ai dit au poison perfide
De secourir ma lâcheté.
Hélas! le poison et le glaive
M'ont pris en dédain et m'ont dit:
«Tu n'es pas digne qu'on t'enlève
À ton esclavage maudit,
Imbécile! — de son empire
Si nos efforts te délivraient,
Tes baisers ressusciteraient
Le cadavre de ton vampire!»
Dans mon coeur plaintif es entrée;
Toi qui, forte comme un troupeau
De démons, vins, folle et parée,
De mon esprit humilié
Faire ton lit et ton domaine;
— Infâme à qui je suis lié
Comme le forçat à la chaîne,
Comme au jeu le joueur têtu,
Comme à la bouteille l'ivrogne,
Comme aux vermines la charogne
— Maudite, maudite sois-tu!
J'ai prié le glaive rapide
De conquérir ma liberté,
Et j'ai dit au poison perfide
De secourir ma lâcheté.
Hélas! le poison et le glaive
M'ont pris en dédain et m'ont dit:
«Tu n'es pas digne qu'on t'enlève
À ton esclavage maudit,
Imbécile! — de son empire
Si nos efforts te délivraient,
Tes baisers ressusciteraient
Le cadavre de ton vampire!»
domingo, 18 de abril de 2010
El cauce...
Muchos un inicio como el punto de partida, otros como el final de una etapa y su lógica transformación en otra. Pero éste se puede resumir en el segundo en que el río de la vida cambia su cauce… o para un escritor es simplemente el pretexto para retar a una hoja en blanco y transgredir su pureza…
Juan Pablo era un joven algo tímido, siempre había sido un buen estudiante. Hoy los días de escuela habían quedado atrás. Tomó sus maletas y se despidió de sus padres, un nuevo reto lo esperaba y no debía demorarse más.
Cruzó el umbral de la entrada, desde allí podía notar que, todas las habitaciones se encontraban vacías. Había dejado la casa de sus padres, su lugar de origen y ahora se enfrentaba al reto de estar en un país desconocido. Un nuevo ciclo comenzaba, el nerviosismo recorría todo su ser. Las manos le sudaban, pareciera que sus rodillas no podrían seguir sosteniendo su peso, el gran hueco en su estomago era la manifestación de la jauría de nervios que intentaba aprisionar.
Recorrió el lugar en el que ahora se encontraba, desdeñando poco a poco las piedras que el camino le ofrecía, observó una fuente, parecía ser como cualquier otra en algún rincón del planeta, pero en aquel instante la percibió como la imagen más bella que sus ojos pudiesen contemplar. El sonido del agua avivó nuevamente sus sentidos… llevándolo hacia su infancia al ir dejando sus pasos en el pavimento, cruzar las avenidas, mirar una estrella en el firmamento y sentir las gotas de lluvia sobre su faz, comenzó a idear una historia…
Esa noche se dedicó garabatear en pequeños papeles, recibos viejos, hojas sucias, en las paredes altas con techos empapelados, y al paso de los segundos simplemente se acomodó en el rincón de la habitación, donde se sentía más cómodo. La luz se convertía en oscuridad y las sombras de las esquinas en luz de farol callejero; y de pronto se encontraba dejando parte de su vida en los papeles.
… Camino con corazón… son las palabras que resuenan en la mente al compás de los segundos… pero cómo saber que hago lo correcto, cómo acabar con esta duda… Desde hace un tiempo el mundo se me presenta efímero… ahora entiendo cuando en alguna ocasión escuché… “las palabras dichas al viento son olvidadas”…
Los síntomas que con anterioridad se presentaron, eran señas inequívocas de su entrada al mundo de las letras, ese impacto al intentar romper el blanco de una hoja de papel… en ese momento escribió en su libreta… Por fin lo había logrado, tantas noches sin dormir, tantas lágrimas derramadas, tantos encuentros dejados a un lado con el único fin de escribir una historia… Por fin había encontrado en su alma la vocación anhelada…
“¿Cómo es posible que a través de mi ser cobren vida historias y personajes los cuales jamás conoceré? El único color describe es el blanco y con él las sensaciones glaciales de un sitio tan lúgubre enmarcan un mausoleo de proporciones inmensas que prepara a su inquilino. Pero es extraño, desea seguir luchando hasta que las fuerzas lo abandonen, no importa que tan difuso sea el camino, debes entregarte a aquello que con tanta ilusión inició. ¿Cuántas veces estamos a punto de rendirnos pero algo o alguien nos impulsa a seguir?...” anotó y el esbozo de su nueva obra vislumbra el horizonte… Simplemente seguiré… suspiró y cerró su libreta.
Juan Pablo era un joven algo tímido, siempre había sido un buen estudiante. Hoy los días de escuela habían quedado atrás. Tomó sus maletas y se despidió de sus padres, un nuevo reto lo esperaba y no debía demorarse más.
Cruzó el umbral de la entrada, desde allí podía notar que, todas las habitaciones se encontraban vacías. Había dejado la casa de sus padres, su lugar de origen y ahora se enfrentaba al reto de estar en un país desconocido. Un nuevo ciclo comenzaba, el nerviosismo recorría todo su ser. Las manos le sudaban, pareciera que sus rodillas no podrían seguir sosteniendo su peso, el gran hueco en su estomago era la manifestación de la jauría de nervios que intentaba aprisionar.
Recorrió el lugar en el que ahora se encontraba, desdeñando poco a poco las piedras que el camino le ofrecía, observó una fuente, parecía ser como cualquier otra en algún rincón del planeta, pero en aquel instante la percibió como la imagen más bella que sus ojos pudiesen contemplar. El sonido del agua avivó nuevamente sus sentidos… llevándolo hacia su infancia al ir dejando sus pasos en el pavimento, cruzar las avenidas, mirar una estrella en el firmamento y sentir las gotas de lluvia sobre su faz, comenzó a idear una historia…
Esa noche se dedicó garabatear en pequeños papeles, recibos viejos, hojas sucias, en las paredes altas con techos empapelados, y al paso de los segundos simplemente se acomodó en el rincón de la habitación, donde se sentía más cómodo. La luz se convertía en oscuridad y las sombras de las esquinas en luz de farol callejero; y de pronto se encontraba dejando parte de su vida en los papeles.
… Camino con corazón… son las palabras que resuenan en la mente al compás de los segundos… pero cómo saber que hago lo correcto, cómo acabar con esta duda… Desde hace un tiempo el mundo se me presenta efímero… ahora entiendo cuando en alguna ocasión escuché… “las palabras dichas al viento son olvidadas”…
Los síntomas que con anterioridad se presentaron, eran señas inequívocas de su entrada al mundo de las letras, ese impacto al intentar romper el blanco de una hoja de papel… en ese momento escribió en su libreta… Por fin lo había logrado, tantas noches sin dormir, tantas lágrimas derramadas, tantos encuentros dejados a un lado con el único fin de escribir una historia… Por fin había encontrado en su alma la vocación anhelada…
“¿Cómo es posible que a través de mi ser cobren vida historias y personajes los cuales jamás conoceré? El único color describe es el blanco y con él las sensaciones glaciales de un sitio tan lúgubre enmarcan un mausoleo de proporciones inmensas que prepara a su inquilino. Pero es extraño, desea seguir luchando hasta que las fuerzas lo abandonen, no importa que tan difuso sea el camino, debes entregarte a aquello que con tanta ilusión inició. ¿Cuántas veces estamos a punto de rendirnos pero algo o alguien nos impulsa a seguir?...” anotó y el esbozo de su nueva obra vislumbra el horizonte… Simplemente seguiré… suspiró y cerró su libreta.
miércoles, 6 de enero de 2010
W. Shakespeare... Twelfth Night... Act I - Scene I
DUKE ORSINO:
If music be the food of love, play on;
Give me excess of it, that, surfeiting,
The appetite may sicken, and so die.
That strain again! it had a dying fall:
O, it came o'er my ear like the sweet sound,
That breathes upon a bank of violets,
Stealing and giving odour! Enough; no more:
'Tis not so sweet now as it was before.
O spirit of love! how quick and fresh art thou,
That, notwithstanding thy capacity
Receiveth as the sea, nought enters there,
Of what validity and pitch soe'er,
But falls into abatement and low price,
Even in a minute: so full of shapes is fancy
That it alone is high fantastical.
If music be the food of love, play on;
Give me excess of it, that, surfeiting,
The appetite may sicken, and so die.
That strain again! it had a dying fall:
O, it came o'er my ear like the sweet sound,
That breathes upon a bank of violets,
Stealing and giving odour! Enough; no more:
'Tis not so sweet now as it was before.
O spirit of love! how quick and fresh art thou,
That, notwithstanding thy capacity
Receiveth as the sea, nought enters there,
Of what validity and pitch soe'er,
But falls into abatement and low price,
Even in a minute: so full of shapes is fancy
That it alone is high fantastical.
domingo, 3 de enero de 2010
W. Shakespeare 64
When I have seen by Time's fell hand defaced
The rich-proud cost of outworn buried age,
When sometime lofty towers I see down-rased,
And brass eternal slave to mortal rage.
When I have seen the hungry ocean gain
Advantage on the kingdom of the shore,
And the firm soil win of the watery main,
Increasing store with loss, and loss with store.
When I have seen such interchange of State,
Or state it self confounded, to decay,
Ruin hath taught me thus to ruminate
That Time will come and take my love away.
This thought is as a death which cannot choose
But weep to have, that which it fears to lose.
The rich-proud cost of outworn buried age,
When sometime lofty towers I see down-rased,
And brass eternal slave to mortal rage.
When I have seen the hungry ocean gain
Advantage on the kingdom of the shore,
And the firm soil win of the watery main,
Increasing store with loss, and loss with store.
When I have seen such interchange of State,
Or state it self confounded, to decay,
Ruin hath taught me thus to ruminate
That Time will come and take my love away.
This thought is as a death which cannot choose
But weep to have, that which it fears to lose.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Una Delicada Mariposa...
La noche del 24 de noviembre manga y vampirismo impregnaron cada rincón de Donceles 66. Sir Integra Fairbrook Wingates Hellsing, volvió a hacer su aparición. Fría y distante, con el toque inglés y la gabardina beige que la caracterizan dirigió en nombre de Eve Gil la presentación COSPLAY de Sho-Shan y la dama obscura de SUMA de letras.
Acompañada de Alucard, minuto a minuto la invitación a entrar en el pequeño departamento situado en la Colonia Nápoles para conocer la historia de Luisa y viajar hacia el Japón de la Era Heian, se hacía más tentadora. El elixir sangriento se fue agotando lentamente.
Mientras repartía hostias bañadas en vino, Enrico Maxwell esperaba atacar. De pronto, las palabras se convertían en mariposas y Violeta de 11 años, contaba a través del Manga su tragedia familiar y el mundo que su madre (quien padece amnesia desde hace una década) ha fabricado para ella y su hermana Luisa, de 4 años, quien padece Síndrome de Asperger y fue acusada de matar a su mejor amigo del kínder.
La milenaria lucha entre el bien y el mal cobró vida. Murasaki Fujita, inmersa en su mundo, dibujaba. Integra y Enrico se enfrentaron, Alucard defendió a su señora. Sin embargo poco a poco regresó la calma. Explicaciones sombre anime fueron expuestas por los presentadores invitados, Yagami Light entre ellos.
Así la noche se llenó de sangre, dejó en el ambiente el frío inglés y una historia donde se unen el mundo del manga y la realidad.
martes, 15 de diciembre de 2009
Reflejo
... Querer volar,
y que sea limpio,
sin riesgos...
...Querer saber,
pero que no te mate,
ni te quite la ilusión...
Los escritos más bellos,
duelen,
allí se deja el alma
y se respira al autor...
Quizá quieres volar,
sólo caes,
callas, te ha dolido
y marcado estás...
Quizá ese sueño...
no sea más que la ilusión perdida
o el futuro que se anhela
... Se debe levantar silente la mirada y esperar...
y que sea limpio,
sin riesgos...
...Querer saber,
pero que no te mate,
ni te quite la ilusión...
Los escritos más bellos,
duelen,
allí se deja el alma
y se respira al autor...
Quizá quieres volar,
sólo caes,
callas, te ha dolido
y marcado estás...
Quizá ese sueño...
no sea más que la ilusión perdida
o el futuro que se anhela
... Se debe levantar silente la mirada y esperar...
lunes, 30 de noviembre de 2009
No me preguntes como pasa el tiempo (José Emilio Pacheco)
A manera de pequeño homenaje...
En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas
Me alejo sin cesar
No me preguntes como pasa el tiempo.
Li Kiu Ling traducido por Marcela de Juan
Al lugar que fue nuestro llega el invierno
y cruzan por el aire las bandadas que emigran.
Después renacerá la primavera,
revivirán las flores que sembraste.
Pero en cambio nosotros
ya nunca más veremos
la casa entre la niebla.
En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas
Me alejo sin cesar
No me preguntes como pasa el tiempo.
Li Kiu Ling traducido por Marcela de Juan
Al lugar que fue nuestro llega el invierno
y cruzan por el aire las bandadas que emigran.
Después renacerá la primavera,
revivirán las flores que sembraste.
Pero en cambio nosotros
ya nunca más veremos
la casa entre la niebla.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Felino
Dos felinos al centro de la imagen, uno es alumbrado por el sol mira al que tiene enfrente, se encuentra a la defensiva las patas tensas, su cola levantada. La otra figura nos da la espalda también se observa elastica, estetica, como si su plastica figura pudiese plasmar su huella, sabemos que ve al otro felino. Por la posición de sus cuerpos uno defiende territorio y el otro llega como intruso. Las sombras indican que ha pasado el medio día. Por el movimiento se ha levantado una tolvanera.
miércoles, 14 de octubre de 2009
... En un sueño...
...Te sabes delagada, caminas, ves las luces del infinito sujetarse unas a otras sin parar. No dudas, no temes, no cantas, no lo piensas y sin más comienzas a escribir sobre qué... ahora no importa. Tú sólo sueltas tu pluma y esta se deja guiar por tu mano, esperas que los minutos pasen y no te cansas... no dirás nada. Aquel rio se torna de mágicos colores una mañana de verano con placer metes tu cuerpo en él. Te bañas, respiras... cada una de las moléculas del agua se impacta contra tus poros en una extraña danza que te hace soñar con el verso que te han pedido en aquella mistica sonata... escribir por escribir. De pronto una piedra cae, de ella salen alas,luego una pierna seguida de un pie... todo desemboca en una extraña imagen que calla y se va como negando su ser y esto figura una novela. Quieres decir algo pero no sabes que... miras detenidamente al árbol que poco a poco se acerca a ti...
sábado, 10 de octubre de 2009
Sueño Dirigido
Si te vas, que tu sendero no te lleve
Al encuentro infinito con la estrella,
Si te vas, sólo espero que tus alas maduren
Y regreses a casa.
Entregó su alma,
su sangre se convirtió en tinta
Por ello escribe… para ver si un día al fin lo comprendemos.
Llego a casa. Junto al ventanal encuentro un pequeño cuadernillo. Con curiosidad tomo el objeto que ha logrado llamar mi atención. Grafía a grafía el enigmático relato logra recrear imágenes que han sido cuidadosamente seleccionadas. A simple vista es un par de hojas que ha ido tomando forma bajo cualquier nombre en algún lugar del planeta.
Has nacido un 10 de octubre de 1983, en algún hospital de la Ciudad de México. Conforme creces escuchas… Cómete tus verduras, no rayes las paredes, recoge tu cuarto, no toques, haz tus tareas, no brinques en la cama, estate quieta, no tires el agua, amárrate las agujetas, no le contestes a tus maestros, ya no leas esos libros, no llegues tan tarde… Los médicos indican que por el momento eres una niña sana, eso nos da gusto, pasan los años y cuando ingresas a secundaria esa situación cambia, de la noche a la mañana te encuentras en un mundo desconocido y las indicaciones regresan… cómete tus verduras, no comas sal, tómate tus medicamentos, dialízate… No entiendes en que momento todo se derrumbó, qué sucedió mientras paseabas por la Tierra Media, te estremecía la muerte del Príncipe danés, no logras completar esa imagen, no te interesa, sólo quieres respuestas… te sientes atrapada entre esas cuatro paredes y escribes, no puedes dejar de hacerlo, ahora la tinta es tu aire y el papel tu alimento… entre tus apuntes encontramos esta pequeña anotación.
¿Dónde están los árboles entre los que disfrutabas un día de primavera? Crees que eso ha quedado atrás ahora tu paisaje lo conforman bolsas de diálisis, mesas, monitores, tripies y metricets.
Tus amigos del colegio te abandonan, aprendes a subsistir en un eco de fantasías, Córtazar, Quiroga, Monterroso, Borges,… entre muchos más se convierten en tus confidentes. A ellos les confías aquellas lágrimas que contienes cuando la familia se encuentra cerca. Anhelas despertar. Sigues tu camino, los resultados de laboratorio empeoran cada vez más. Sigues sin comprenderlo… no importa en algún momento te resignarás. Las manecillas no se detienen y no lo harán.
21 de septiembre de 2001. A lo lejos sientes el frío del quirófano… ahora no sabes nada de ti, pasan varias horas, recuperas el conocimiento, no puedes hablar, no quieres hacerlo, un halo de tranquilidad te invade, vuelves a dormir. Poco a poco recuperas la energía y esperanza perdidas.
Vayamos más adelante ¿te parece? Ahora tienes 26 años, has regresado a la escuela, conoces gente nueva, el miedo sigue latente pero no importa, has de seguir, lo que inició como un hobbie, pasó por terapia, se convirtió en adicción, ahora es tu forma de vida.
Dejas las hojas junto al ventanal, donde las encontraste, las imágenes te parecen inquietantes, decides hacerlo a un lado e ir descubriendo tu día a día, quizá en algún momento regreses y decidas leer más pues lleva entre sus alas los fragmentos de este sueño...
Al encuentro infinito con la estrella,
Si te vas, sólo espero que tus alas maduren
Y regreses a casa.
Entregó su alma,
su sangre se convirtió en tinta
Por ello escribe… para ver si un día al fin lo comprendemos.
Llego a casa. Junto al ventanal encuentro un pequeño cuadernillo. Con curiosidad tomo el objeto que ha logrado llamar mi atención. Grafía a grafía el enigmático relato logra recrear imágenes que han sido cuidadosamente seleccionadas. A simple vista es un par de hojas que ha ido tomando forma bajo cualquier nombre en algún lugar del planeta.
Has nacido un 10 de octubre de 1983, en algún hospital de la Ciudad de México. Conforme creces escuchas… Cómete tus verduras, no rayes las paredes, recoge tu cuarto, no toques, haz tus tareas, no brinques en la cama, estate quieta, no tires el agua, amárrate las agujetas, no le contestes a tus maestros, ya no leas esos libros, no llegues tan tarde… Los médicos indican que por el momento eres una niña sana, eso nos da gusto, pasan los años y cuando ingresas a secundaria esa situación cambia, de la noche a la mañana te encuentras en un mundo desconocido y las indicaciones regresan… cómete tus verduras, no comas sal, tómate tus medicamentos, dialízate… No entiendes en que momento todo se derrumbó, qué sucedió mientras paseabas por la Tierra Media, te estremecía la muerte del Príncipe danés, no logras completar esa imagen, no te interesa, sólo quieres respuestas… te sientes atrapada entre esas cuatro paredes y escribes, no puedes dejar de hacerlo, ahora la tinta es tu aire y el papel tu alimento… entre tus apuntes encontramos esta pequeña anotación.
¿Dónde están los árboles entre los que disfrutabas un día de primavera? Crees que eso ha quedado atrás ahora tu paisaje lo conforman bolsas de diálisis, mesas, monitores, tripies y metricets.
Tus amigos del colegio te abandonan, aprendes a subsistir en un eco de fantasías, Córtazar, Quiroga, Monterroso, Borges,… entre muchos más se convierten en tus confidentes. A ellos les confías aquellas lágrimas que contienes cuando la familia se encuentra cerca. Anhelas despertar. Sigues tu camino, los resultados de laboratorio empeoran cada vez más. Sigues sin comprenderlo… no importa en algún momento te resignarás. Las manecillas no se detienen y no lo harán.
21 de septiembre de 2001. A lo lejos sientes el frío del quirófano… ahora no sabes nada de ti, pasan varias horas, recuperas el conocimiento, no puedes hablar, no quieres hacerlo, un halo de tranquilidad te invade, vuelves a dormir. Poco a poco recuperas la energía y esperanza perdidas.
Vayamos más adelante ¿te parece? Ahora tienes 26 años, has regresado a la escuela, conoces gente nueva, el miedo sigue latente pero no importa, has de seguir, lo que inició como un hobbie, pasó por terapia, se convirtió en adicción, ahora es tu forma de vida.
Dejas las hojas junto al ventanal, donde las encontraste, las imágenes te parecen inquietantes, decides hacerlo a un lado e ir descubriendo tu día a día, quizá en algún momento regreses y decidas leer más pues lleva entre sus alas los fragmentos de este sueño...
lunes, 5 de octubre de 2009
El síndrome de la mosca
( un texto corto... pero muy bueno de Jéssica de la Portilla Montaño AKA Gina Halliwell... gran escritora y genial amiga)
El síndrome de la mosca
“El síndrome de la mosca.- El cerebro trata más en idear pretextos para no trabajar, que en trabajar”.- Lic. Ramón Obón León.
Tengo tarea. ¿La hago de una vez? Ash. Nomás de pensarlo me empieza a doler la cabeza.
Voy por una aspirina. ‘orita regreso.
¿Pa’ qué me metí a esta escuela? ¿Pa’ qué cuernos regresé? Y pretenden que me lea una novelota al mes, hello, que digan que leo Corín Tellado y los chistes del Selecciones y ya, sale bye. ¡Como si sólo cursara una inchi materia!!!
Voy por otra aspirina. Y a ver si me encuentro una tacita de café.
Está bien. Tengo que ponerme a trabajar… ¡Pero no se me ocurre nada! ¿Sobre qué puedo escribir?
No, eso no. Qué aburrido. Y este café sabe a agüita de calcetín percudido. Voy por un té negro.
¡Ah, ya sé! Acabo de tener la gran idea del siglo. Voy a empezar con la frase de… No. No me gusta. Ésa tampoco.
Comienzo a desesperarme…
Necesito un cigarro.
¡Ups! Ya me acabé la cajetilla. Ahora voy a tener que ir a la tienda.
Ya regresé de la tienda. Tuve que hacer fila durante dos horas. Se me cruzó una paletería y me tragué tres helados de queso más rancio… ¡Me duele la panza!!! Y todo por unos cigarros. El vicio. Pero ya, ya ya: vamos a terminar la tarea. O más bien: voy a intentar comenzarla. No me gustó la primera versión. Ni la teacher va a tener ganas de leerla… ¡qué bueno!, ¡que se aburra tanto como yo con ella!
Sigo pensando cómo empezar, cómo, ¿cómo? Y mi madre ya puso la tele, justo está ese programa que quiero ver desde hace tres años. Mi primito que le ponga el Playstation, que le traduzca todo pero los monitos hablan en japonés. Pfff.
¡…teléfono! ¡CONTESTEN!!! ¿Bueno? ¡Qué onda! Milagrazo que te reportas, güey. ¿A dónde? ¿Ahorita? Tengo tarea… Okey, okey, ¡pero nomás un rato porque debo regresar temprano!
Ya llegué, ‘amá… ¡Pues yo qué! Ese hulero que se quedó sin gasolina que porque el IVA al ISR del 2% y no sé qué. Sí, sí, en un rato me duermo, pero tengo que hacer mi tarea primero…
¡naaa, qué!!!
¡Mañana copio todo antes de entrar a la clase!
“El síndrome de la mosca.- El cerebro trata más en idear pretextos para no trabajar, que en trabajar”.- Lic. Ramón Obón León.
Tengo tarea. ¿La hago de una vez? Ash. Nomás de pensarlo me empieza a doler la cabeza.
Voy por una aspirina. ‘orita regreso.
¿Pa’ qué me metí a esta escuela? ¿Pa’ qué cuernos regresé? Y pretenden que me lea una novelota al mes, hello, que digan que leo Corín Tellado y los chistes del Selecciones y ya, sale bye. ¡Como si sólo cursara una inchi materia!!!
Voy por otra aspirina. Y a ver si me encuentro una tacita de café.
Está bien. Tengo que ponerme a trabajar… ¡Pero no se me ocurre nada! ¿Sobre qué puedo escribir?
No, eso no. Qué aburrido. Y este café sabe a agüita de calcetín percudido. Voy por un té negro.
¡Ah, ya sé! Acabo de tener la gran idea del siglo. Voy a empezar con la frase de… No. No me gusta. Ésa tampoco.
Comienzo a desesperarme…
Necesito un cigarro.
¡Ups! Ya me acabé la cajetilla. Ahora voy a tener que ir a la tienda.
Ya regresé de la tienda. Tuve que hacer fila durante dos horas. Se me cruzó una paletería y me tragué tres helados de queso más rancio… ¡Me duele la panza!!! Y todo por unos cigarros. El vicio. Pero ya, ya ya: vamos a terminar la tarea. O más bien: voy a intentar comenzarla. No me gustó la primera versión. Ni la teacher va a tener ganas de leerla… ¡qué bueno!, ¡que se aburra tanto como yo con ella!
Sigo pensando cómo empezar, cómo, ¿cómo? Y mi madre ya puso la tele, justo está ese programa que quiero ver desde hace tres años. Mi primito que le ponga el Playstation, que le traduzca todo pero los monitos hablan en japonés. Pfff.
¡…teléfono! ¡CONTESTEN!!! ¿Bueno? ¡Qué onda! Milagrazo que te reportas, güey. ¿A dónde? ¿Ahorita? Tengo tarea… Okey, okey, ¡pero nomás un rato porque debo regresar temprano!
Ya llegué, ‘amá… ¡Pues yo qué! Ese hulero que se quedó sin gasolina que porque el IVA al ISR del 2% y no sé qué. Sí, sí, en un rato me duermo, pero tengo que hacer mi tarea primero…
¡naaa, qué!!!
¡Mañana copio todo antes de entrar a la clase!
El síndrome de la mosca
“El síndrome de la mosca.- El cerebro trata más en idear pretextos para no trabajar, que en trabajar”.- Lic. Ramón Obón León.
Tengo tarea. ¿La hago de una vez? Ash. Nomás de pensarlo me empieza a doler la cabeza.
Voy por una aspirina. ‘orita regreso.
¿Pa’ qué me metí a esta escuela? ¿Pa’ qué cuernos regresé? Y pretenden que me lea una novelota al mes, hello, que digan que leo Corín Tellado y los chistes del Selecciones y ya, sale bye. ¡Como si sólo cursara una inchi materia!!!
Voy por otra aspirina. Y a ver si me encuentro una tacita de café.
Está bien. Tengo que ponerme a trabajar… ¡Pero no se me ocurre nada! ¿Sobre qué puedo escribir?
No, eso no. Qué aburrido. Y este café sabe a agüita de calcetín percudido. Voy por un té negro.
¡Ah, ya sé! Acabo de tener la gran idea del siglo. Voy a empezar con la frase de… No. No me gusta. Ésa tampoco.
Comienzo a desesperarme…
Necesito un cigarro.
¡Ups! Ya me acabé la cajetilla. Ahora voy a tener que ir a la tienda.
Ya regresé de la tienda. Tuve que hacer fila durante dos horas. Se me cruzó una paletería y me tragué tres helados de queso más rancio… ¡Me duele la panza!!! Y todo por unos cigarros. El vicio. Pero ya, ya ya: vamos a terminar la tarea. O más bien: voy a intentar comenzarla. No me gustó la primera versión. Ni la teacher va a tener ganas de leerla… ¡qué bueno!, ¡que se aburra tanto como yo con ella!
Sigo pensando cómo empezar, cómo, ¿cómo? Y mi madre ya puso la tele, justo está ese programa que quiero ver desde hace tres años. Mi primito que le ponga el Playstation, que le traduzca todo pero los monitos hablan en japonés. Pfff.
¡…teléfono! ¡CONTESTEN!!! ¿Bueno? ¡Qué onda! Milagrazo que te reportas, güey. ¿A dónde? ¿Ahorita? Tengo tarea… Okey, okey, ¡pero nomás un rato porque debo regresar temprano!
Ya llegué, ‘amá… ¡Pues yo qué! Ese hulero que se quedó sin gasolina que porque el IVA al ISR del 2% y no sé qué. Sí, sí, en un rato me duermo, pero tengo que hacer mi tarea primero…
¡naaa, qué!!!
¡Mañana copio todo antes de entrar a la clase!
“El síndrome de la mosca.- El cerebro trata más en idear pretextos para no trabajar, que en trabajar”.- Lic. Ramón Obón León.
Tengo tarea. ¿La hago de una vez? Ash. Nomás de pensarlo me empieza a doler la cabeza.
Voy por una aspirina. ‘orita regreso.
¿Pa’ qué me metí a esta escuela? ¿Pa’ qué cuernos regresé? Y pretenden que me lea una novelota al mes, hello, que digan que leo Corín Tellado y los chistes del Selecciones y ya, sale bye. ¡Como si sólo cursara una inchi materia!!!
Voy por otra aspirina. Y a ver si me encuentro una tacita de café.
Está bien. Tengo que ponerme a trabajar… ¡Pero no se me ocurre nada! ¿Sobre qué puedo escribir?
No, eso no. Qué aburrido. Y este café sabe a agüita de calcetín percudido. Voy por un té negro.
¡Ah, ya sé! Acabo de tener la gran idea del siglo. Voy a empezar con la frase de… No. No me gusta. Ésa tampoco.
Comienzo a desesperarme…
Necesito un cigarro.
¡Ups! Ya me acabé la cajetilla. Ahora voy a tener que ir a la tienda.
Ya regresé de la tienda. Tuve que hacer fila durante dos horas. Se me cruzó una paletería y me tragué tres helados de queso más rancio… ¡Me duele la panza!!! Y todo por unos cigarros. El vicio. Pero ya, ya ya: vamos a terminar la tarea. O más bien: voy a intentar comenzarla. No me gustó la primera versión. Ni la teacher va a tener ganas de leerla… ¡qué bueno!, ¡que se aburra tanto como yo con ella!
Sigo pensando cómo empezar, cómo, ¿cómo? Y mi madre ya puso la tele, justo está ese programa que quiero ver desde hace tres años. Mi primito que le ponga el Playstation, que le traduzca todo pero los monitos hablan en japonés. Pfff.
¡…teléfono! ¡CONTESTEN!!! ¿Bueno? ¡Qué onda! Milagrazo que te reportas, güey. ¿A dónde? ¿Ahorita? Tengo tarea… Okey, okey, ¡pero nomás un rato porque debo regresar temprano!
Ya llegué, ‘amá… ¡Pues yo qué! Ese hulero que se quedó sin gasolina que porque el IVA al ISR del 2% y no sé qué. Sí, sí, en un rato me duermo, pero tengo que hacer mi tarea primero…
¡naaa, qué!!!
¡Mañana copio todo antes de entrar a la clase!
viernes, 25 de septiembre de 2009
...
Me encontraba en cama,
escuché la voz de mi madre llamando,
escuché la gota de suero que caía,
escuché mi respiración sin esfuerzo
y como todo se iba...
escuché la voz de mi madre llamando,
escuché la gota de suero que caía,
escuché mi respiración sin esfuerzo
y como todo se iba...
lunes, 21 de septiembre de 2009
Beatlemanía...
Sus canciones son creaturas anfibias, nadan entre la imaginación y lo real. Tocan temas universales. La amalgama fue perfecta entre John y Paul describiendo emociones y pintando verso a verso el pulso de una época en la que sueños, ilusiones y voces gritaban por ser escuchados. En muchos casos por tradición, melodías como Let it be y Yesterday… han sido transmitidas de generación en generación. ¿Quién no ha gritado completamente enardecido “Help! I need some body” o simplemente al buscar a quien cantarle “Don’t let me down”? En otros por ser la respuesta a la naturaleza humana.
Si una vida se pudiese contar a partir de las canciones que la han marcado, definitivamente en la memoria colectiva han quedado inscritas las letras y los sonidos que: John, Paul, George y Ringo fueron esgrimiendo con acordes en contra de aquellas pequeñas cosas que azotan al ser humano.
De pronto serenos, en ocasiones alucinados, siempre rebeldes e innovadores, buscan ese vicio de carácter al cual poder cantarle, sin embargo no ridiculizan al portador, lo humanizan, desarrollan todo un espectro de posibilidades, logran conjuntar de tal modo las palabras para que éstas emitan toda su expresividad en el universo vital de las personas a quienes con su “beat” tocan.
Contagian emociones y despiertan cada uno de los sentidos, conectando a la perfección imágenes, juegos de significados, analogías, cada una de sus letras es un intrincado y exacto mecanismo de relojería, las relaciones internas y el recurso sonoro.
1960 fue el año en el cual historia y música vieron nacer a una de sus más grandes leyendas, el cuarteto que en diez años cambió el ritmo del mundo. Aunque se separaron y dos de sus ex integrantes siguen sonando con fuerza y vida.
Y con el verso final del último disco presagiaron su futuro “y al final el amor que tomas es igual al que haces” (And in the end The love you take Is equal to the love you make.)
Sus acordes los hicieron eternos al sofocar el silencio y mantenerlos presentes…
Si una vida se pudiese contar a partir de las canciones que la han marcado, definitivamente en la memoria colectiva han quedado inscritas las letras y los sonidos que: John, Paul, George y Ringo fueron esgrimiendo con acordes en contra de aquellas pequeñas cosas que azotan al ser humano.
De pronto serenos, en ocasiones alucinados, siempre rebeldes e innovadores, buscan ese vicio de carácter al cual poder cantarle, sin embargo no ridiculizan al portador, lo humanizan, desarrollan todo un espectro de posibilidades, logran conjuntar de tal modo las palabras para que éstas emitan toda su expresividad en el universo vital de las personas a quienes con su “beat” tocan.
Contagian emociones y despiertan cada uno de los sentidos, conectando a la perfección imágenes, juegos de significados, analogías, cada una de sus letras es un intrincado y exacto mecanismo de relojería, las relaciones internas y el recurso sonoro.
1960 fue el año en el cual historia y música vieron nacer a una de sus más grandes leyendas, el cuarteto que en diez años cambió el ritmo del mundo. Aunque se separaron y dos de sus ex integrantes siguen sonando con fuerza y vida.
Y con el verso final del último disco presagiaron su futuro “y al final el amor que tomas es igual al que haces” (And in the end The love you take Is equal to the love you make.)
Sus acordes los hicieron eternos al sofocar el silencio y mantenerlos presentes…
domingo, 13 de septiembre de 2009
Ayer...
Ayer soñé que podía volar,
ayer pensé que podria soñar,
el eco del silencio lentamente,
consumía cada parte de mi ser... Ayer...
Ayer, ayer, gotas de lluvia
caían sobre mi tez, ayer, ayer...
ayer escuché al viento pronunciar mi nombre
al jilguero apagar la llama
al fénix convertirse en mar...
Notad como el silencio resplandece
al alma del poeta enardecida
la cual súbitamente se adormece
al ser llama fugaz que da la vida.
No obstante la muerte se enmudece
sometiendo al misticismo con la huida
Desafío poético tal vez
describir tu soledad con mil palabras
regresar a lo que fuiste y soñar lo que serás.
Sin mostrar melancolía al mirar atrás
¡Corazón que de simple inhibición te vistes.
Sin saber por que persistes
Sin saber por que soñar
ya agostado tu camino no te canses de esperar!
ayer pensé que podria soñar,
el eco del silencio lentamente,
consumía cada parte de mi ser... Ayer...
Ayer, ayer, gotas de lluvia
caían sobre mi tez, ayer, ayer...
ayer escuché al viento pronunciar mi nombre
al jilguero apagar la llama
al fénix convertirse en mar...
Notad como el silencio resplandece
al alma del poeta enardecida
la cual súbitamente se adormece
al ser llama fugaz que da la vida.
No obstante la muerte se enmudece
sometiendo al misticismo con la huida
Desafío poético tal vez
describir tu soledad con mil palabras
regresar a lo que fuiste y soñar lo que serás.
Sin mostrar melancolía al mirar atrás
¡Corazón que de simple inhibición te vistes.
Sin saber por que persistes
Sin saber por que soñar
ya agostado tu camino no te canses de esperar!
miércoles, 2 de septiembre de 2009
... cravible...
De pronto abrió la puerta, ella entró falretda, guaripondia, falzamera. Él la observaba. Los zambérpanos los rodeaban. El calimastro seguía su feruso. Por fin él habló...todo parecía irotréble... ella falretda... falretda, dambitiaz. ¡El frío recorría todo su ser! ¿que galcfecía ahora?
Cómo mencionaria ante todos lo adencipto, jalofastoleo de su glicamico gelaceo. Él intentó calmarla... "jicafo leozena, leozena" repetía incansable. Algeco... indicó ella... Aldecó... él simplemente fizarwina sheronte lejan difusorire sin titubear...
Cómo mencionaria ante todos lo adencipto, jalofastoleo de su glicamico gelaceo. Él intentó calmarla... "jicafo leozena, leozena" repetía incansable. Algeco... indicó ella... Aldecó... él simplemente fizarwina sheronte lejan difusorire sin titubear...
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